Quisiera
proponerles un ejercicio: agarren un manual cualquiera de Historia española y
ojeen sus páginas. Indaguen, descubran, investiguen sus orígenes. Esta sencilla
actividad les valdrá para juzgar algunos “articulillos” de las principales cabeceras,
cuyos profesionales deberían cuidar el uso que hacen de sus hemerotecas (si acaso
las usan), y quizá les sirva además para entender la realidad mejor que con la
lectura de periódicos.
Este
pequeño consejo que les mando no tiene más justificación que la lectura de “Cómo reconstruir el futuro”, un decálogo de sugerencias para salir de la crisis
escrito por “El País”. Algunas de estas proposiciones, como mejorar la Sanidad
o reformar las pensiones, no dan la impresión de ser descalabradas en un sentido
económico o social. Pero no todas las propuestas resultan acertadas jurídicamente,
al igual que tampoco el lenguaje usado lo es.
“El
País” habla de una “Segunda Transición” en el presente. Cualquier manual de
Historia de España llevará impreso en sus páginas que la Transición es un
periodo ya acabado y sin segundas partes. La (¿Primera?) Transición tuvo como
fin la democracia y como estandarte jurídico la Constitución. Es cierto que
esta ha sufrido reformas, pero nunca por procedimiento agravado. Y es
precisamente esta vía la necesaria para lograr el Estado federal que plantea “El
País”. El periódico parece obviar también que la no federalidad es uno de los
siete principios básicos del Estado autonómico; si destruimos este, ¿debemos
acabar también con el principio de igualdad? Tal vez las ideas del diario sean
buenas, pero su puesta en práctica y el lenguaje usado no han sido bien meditados.
Cristina García Ruiz
No hay comentarios:
Publicar un comentario